¡México no te olvides, recuerda!

#FuerzaMexico #OrgullosaDeSerMexicana #MéxicoNoTeOlvides

Con pocos ánimos estoy escribiendo este blog post, con un corazón apachurrado, con un nerviosismo y una intranquilidad constante, con una angustia que me da poco espacio de respirar y pensar. Sin embargo, sé que escribir estas líneas y ayudar al otro será la forma en cómo yo podré sanar. Cada quien vivió el temblor de diferente manera y cada mente atravesó por diferentes situaciones y pensamientos, seguramente anhelando estar con aquellos que más les importaba o a lo mejor deseando tener una nueva oportunidad para corregir errores.

Quiero empezar diciendo lo orgullosa que estoy de ser una Millennial Mexicana. Estoy profundamente emocionada y conmovida de ver cómo en estos días se borraron todas las barreras de clases sociales, de género, de sexo, de poder, de raza, de nacionalidades, de religión, de edad y cualquier otra barrera que había habitado entre nosotros. Fuimos capaces de reconocer al otro como igual, como ser humano.

Desafortunadamente, me llena de tristeza que sólo un desastre como éste tuvo que haber pasado para que reaccionáramos y realmente lográramos conectar y empatizar con el otro. Me llena de tristeza ver el tiempo desperdiciado, lo que hemos dejado de hacer y las energías que erróneamente hemos desviado por estar enfocados en aquello que hoy sabemos no vale. Hoy sabemos lo valioso que es la búsqueda incansable de momentos y personas que llenan nuestra vida y nos hacen feliz. Me duele haber estado inmersos en trabajos interminables, en un mundo capitalista y en un sentido de poder y competencia ocasionando ceguera al no permitirnos ver la vida y olvidándonos del amor por el otro y del amor por vivir.

Agradezco la oportunidad de reconocer lo valioso que es tener vida, de estar a salvo y sobre todo que aquellos que amo también lo estén. La tragedia que nuestro país vive es un hecho que me conmocionó enormemente y me llevó a concientizar sobre la importancia de ayudar a los demás como cada uno pueda, como cada uno recupere su tranquilidad y como cada uno pueda agradecer la oportunidad de vivir. Este hecho me hizo darme cuenta de lo vulnerable que somos frente a la naturaleza, me permitió desprenderme de aquellas cosas no valiosas, pero al mismo tiempo hizo que me aferrara a lo que más quiero en esta vida que es mi familia y sobre todo esas personitas que dependen en gran parte de mí. Ahora mi preocupación y sufrimiento es el desprendimiento y la angustia de dejarlos ir.

Nuestra sociedad logró unirse, logró crear una unión entre los jóvenes nunca antes vista, logró sentir el sufrimiento del otro y logró encontrar una satisfacción personal de darlo todo por alguien más. Afloró el ser humano de cada quien, lo cual me dejó ver una sociedad que a mis 35 años no conocía.

Por eso el mensaje de este blog post es México no te olvides, recuerda cada uno de estos momentos. Recuerda seguir viendo los unos por los otros con empatía, compasión y amor. Recuerda estos sentimientos de unidad, de lucha, de ver y de respetar al otro como persona, de vivir en un mundo donde la hermandad es lo que vale, donde lo que realmente se disfruta es desprenderse para dar. Recuerda que ya somos vulnerables ante la naturaleza no nos hagas aún más vulnerables frente a la inseguridad. Recuerda a las mujeres en esta lucha y lo mucho que podemos contribuir, no nos hagas menos ni nos agredas. Recuerda cómo las clases sociales no existen y cómo de un segundo a otro te puedes quedar sin nada, pero seguirás siendo persona. Recuerda que cada quien tiene su propia identidad, pero la identidad que nos une es la de ser mexicanos. Recuerda cómo la religión y las nacionalidades quedaron desplazadas solo por ayudar a una nación. Recuerda cómo el trabajo y el dinero no lo es todo, pero sí lo es abrazar y querer. Recuerda cómo hoy México es de los Millennials que luchan por una causa social, pero sin dejar atrás a los demás. Recuerda la plenitud que sentimos al entregarnos por el otro y la manera en cómo juntos podemos dar y ayudar más. No olvidemos este sentimiento, recuperemos esta unidad, reconozcamos a cada persona y persigamos continuamente este objetivo de unión e inclusión de nuestro México.

Todos los afectados del sismo están profundamente en mis oraciones.

#MexicoTeQuiero

Instagram: @jimenacouste, Facebook: jcouste, & Twitter: @jcouste

Visión Nublada de la Realidad

La semana pasada, tuve la oportunidad de ir al encuentro de Malala en el Tec de Monterrey Campus Santa Fe donde había aproximadamente 1,100 personas en su mayoría Millennials. En este blog post me enfocaré en analizar críticamente este encuentro bajo una perspectiva de género y en mencionar qué pasó por desapercibido debido a una visión nublada de la realidad.

La visita de Malala en México fue parte del #GirlsPowerTrip organizado por Malala Fund cuya finalidad es conocer a niñas alrededor del mundo y pelear por sus derechos a través del acceso a la educación. Podríamos decir que los esfuerzos de Malala básicamente están centrados en dos aspectos: las niñas y la educación.

Bajo este entendido, ¿qué hubieran esperado en un encuentro así?

En primer lugar, pienso que Malala es una mujer que inspira y una líder del feminismo por romper estructuras ideológicas que favorecen los derechos de las niñas. Asimismo, aplaudo que instituciones como el Tec de Monterrey convoquen activistas por los derechos de la mujer, no esperaba menos de mi Alma Mater a la cual me enorgullece pertenecer.

Sin embargo, me parece que el encuentro se enfocó en solo una de las causas de Malala, la educación, y no se le dio la importancia necesaria a su lucha por los derechos de las niñas. En el Tec de Monterrey se mencionó que la educación es derecho de todos, no solo de unos cuantos, con lo cual definitivamente concuerdo. Creo que el encuentro de Malala se direccionó por este camino enfatizando que los jóvenes en general, no sólo mujeres, deben de tener acceso a la educación y que la falta de recursos económicos no debe de ser una limitación para ello. En este sentido el Tec de Monterrey apoya a la educación del talento mexicano a través de programas y becas lo cual me parece admirable.

Desde mi punto de vista, creo que lo que hizo falta escuchar es cuál es el rol de las universidades en la consecución de la equidad de género y en garantizar que se respeten los derechos de la mujer. En nuestro país, las mujeres tienen garantizado el derecho a la educación, aunque, según el último Censo de Población y Vivienda realizado por el INEGI, existen más mujeres sin escolaridad y menos mujeres con estudios a nivel superior (INEGI, 2010), lo cual considero que es un punto importante a destacar.

Pero, ¿cuál es el rol de las instituciones académicas en el compromiso con la equidad de género?

Primero, hay que tomar en cuenta que las escuelas y universidades son unas incubadoras de identidad (Sánchez Bello, 2006) y son una fuente principal de construcción de cultura, ya que interactúan diferentes aspectos de socialización como la familia, las creencias, los valores y la religión de cada individuo por lo que se vuelve un centro puro de diversidad (Miyares, 2006).

Segundo, las escuelas y universidades son un espacio neutro donde las diferencias conviven alrededor de un fin común, la educación.

Considerando entonces que las escuelas y universidades deben de ser un centro de convivencia neutro, inclusivo y diverso y que moldean a los individuos, quedaría por demás decir que son actores primordiales en la transformación de la sociedad (Sánchez Bello, 2006).

Las instituciones académicas se deben de cuestionar la falta de representación de mujeres en la educación, en carreras definidas “masculinas” por ser dominadas por hombres como lo son Ingeniería, Matemáticas, Ciencias y Tecnología y posteriormente en puestos de alta dirección. Las instituciones académicas deben analizar qué se necesita hacer a nivel educación para impactar positivamente la brecha de género. Pienso que se debe empezar por incluir dentro de los distintos programas, contenidos educativos con una verdadera perspectiva de género.

Las instituciones académicas estimulan la formación de un criterio en los estudiantes a través de las distintas enseñanzas y vivencias, pero esta formación de criterio se vuelve parcial si las escuelas, universidades y cualquier otra institución académica dejan de lado formar a los estudiantes en temas sociales, que es en donde entrarían los estudios de género. Si la educación está nublada por la falta de contenidos educativos con perspectiva de género, la manera de ver al mundo no será la misma. Es necesario dar una educación con perspectiva de género para enseñar los derechos tanto de hombres como de mujeres y su condición de igualdad como sujetos, así como dar bases contundentes para la deconstrucción de los roles de género impuestos en la sociedad (Miyares, 2006; Sánchez Bello, 2006).

Por ello mismo, es necesario colocar dentro de los programas académicos no solo conocimientos científicos sino contenidos sociales ambos con perspectiva de género para cubrir todos los aspectos de desarrollo humano y aprender a vivir en sociedad (Sánchez Bello, 2006).

Parte de la educación con perspectiva de género requiere moldear los contenidos educativos para que se visibilicen las contribuciones de las mujeres (Miyares, 2006) y así las alumnas puedan asociar a mujeres dentro de sus propias carreras y adquieran estos modelos a seguir que son fundamentales para su adaptación en el medio laboral y para la elección de su profesión.

Se abre entonces la ventana para que las instituciones académicas de este país, se cuestionen la importancia de los estudios de género, como parte del curriculum formal de los distintos programas. Asimismo, evaluar el curriculum oculto, es decir, todo aquello que permea de manera implícita en los salones a través de discursos y prácticas que introyectan los roles de la mujer y del hombre establecidos en la sociedad y que lo único que hacen es cultivar más las diferencias entre hombres y mujeres. Es irrefutable que debe existir una conciencia plena en el personal académico en este aspecto para darse cuenta de sus sesgos y estereotipos impregnados.

Las escuelas y universidades son organizaciones clave para la ruptura de estereotipos, normas y órdenes sociales y deben brindar la capacidad crítica a los estudiantes para buscar su autonomía y poder de elección (Miyares, 2006). Los individuos deberán de ser libres y autónomos en ejecutar su poder de elección, pero si no se imparte una educación con perspectiva de género, entonces ¿cómo es posible tener libertad, autonomía y elección con una visión nublada o parcial de la realidad?

 

Referencias

INEGI. (2010). Censo de Población y Vivienda . Recuperado el 3 de septiembre de 2017, de INEGI: http://www3.inegi.org.mx/sistemas/sisept/Default.aspx?t=medu09&s=est&c=35006
Miyares, A. (2006). Multiculturalismo, coeducación y ciudadanía. En R. Cobo, Interculturalidad, feminismo y educación (págs. 42-45,49,50). Madrid: Catarata.
Sánchez Bello, A. (2006). La identidad de género en el marco de la escuela intercultural. En R. Cobo, Interculturalidad, feminismo y educación (págs. 57,63-65). Madrid: Catarata.